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La dislexia es una afección que impide el desarrollo de habilidades basadas en el lenguaje, incluyendo leer, deletrear y escribir.
ÍNDICE
Acerca de la dislexia
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta las habilidades asociadas con el lenguaje. Es una dificultad prolongada para leer y escribir que no desaparece a medida que su hijo crece, pero que puede mejorar con una enseñanza especializada.
La dislexia no es una discapacidad ni está relacionada con la inteligencia, pero puede afectar habilidades tales como la memoria a corto plazo, las habilidades organizativas y la concentración.
A veces, la dislexia está asociada con otras afecciones, tales como la dispraxia (dificultad para coordinar y organizar los pensamientos y movimientos) y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
Síntomas de la dislexia
La dislexia afecta a cada persona de manera diferente. Esta puede oscilar entre leve y grave, y los síntomas pueden variar de persona a persona. Por ejemplo, si su hijo tiene dislexia, pudiera leer muy bien, pero tener dificultades para deletrear o escribir.
A menudo, las señales de dislexia pueden detectarse a temprana edad. Sin embargo, debido a que cada niño se desarrolla a un ritmo diferente, es importante recordar que, aunque su hijo presente una o varias de las características asociadas con la dislexia, esto no significa necesariamente que padezca de este trastorno. Los síntomas de la dislexia no siempre se manifiestan a temprana edad; su hijo pudiera mostrar síntomas en una etapa tardía de su vida escolar.
Hable con la escuela de su hijo, con su médico de cabecera o con su visitador sanitario si piensa que, comparado con otros niños de la misma edad, este muestra algunas de las siguientes señales:
- tarda en hablar claramente (por lo general, no habla hasta que tiene dos años)
- tiene dificultad para pronunciar ciertas palabras y confunde la posición de las sílabas, por ejemplo, “murciégalo”, en lugar de “murciélago” (dislexia fonológica, aunque la mayoría de los niños pronuncian las palabras de forma equivocada cuando están aprendiendo a hablar)
- tiene dificultad para determinar las palabras que riman entre sí
- tiene dificultad con los números; los pone en orden incorrecto o al revés: por ejemplo, 14 en vez de 41 (dislexia numérica)
- tiene dificultad para aprenderse el alfabeto
- no puede establecer una diferencia entre las letras y otros símbolos
- lee letras o palabras en orden incorrecto o al revés (por ejemplo, lee “los” como “sol”; escribe la “d” como “b” y la “p” como “q”)
- tiene dificultad para reconocer palabras que ha visto anteriormente
- omite o agrega palabras donde no son necesarias
- no puede reconocer o deletrear su nombre si lo ve escrito
- tiene una caligrafía deficiente
Es posible que su hijo experimente incomodidad o molestias visuales al leer un texto, tales como palabras borrosas y letras que parecen moverse por la página. Algunos niños son sensibles al resplandor del fondo blanco de una página o a la pantalla de la computadora.
Tal vez tampoco pueda leer textos de ciertos colores sobre un fondo blanco; por ejemplo, si un maestro usa un marcador rojo en un pizarrón blanco. Es posible que su hijo no le hable sobre estas dificultades, así que usted deberá preguntarle lo que ve al mirar una hoja impresa.
Hay otros síntomas que no están relacionados con la lectura y la escritura:
- habilidades motrices deficientes: por ejemplo, podría serle difícil atarse los cordones de los zapatos, dibujar o cortar
- problemas para seguir instrucciones, o dificultad para hacer las cosas en orden correcto (secuenciación)
- dificultad para recordar instrucciones y para concentrarse
- mala coordinación
- los niños más grandes pudieran sentirse inseguros y tener baja autoestima
Los niños disléxicos también podrían tener, o desarrollar, puntos fuertes específicos, tales como:
- mayor creatividad y habilidades artísticas/teatrales superiores
- buena capacidad de pensamiento lateral o de “visión general”
- habilidades intuitivas para resolver problemas
- buenas habilidades visuales y espaciales
- buenas habilidades sociales
Causas de la dislexia
En la actualidad, no se conocen las razones exactas por las que un niño puede padecer dislexia. Las personas disléxicas suelen nacer con el trastorno, pero, por lo general, este no se reconoce hasta que el niño ingresa a la escuela.
Se cree que dicho trastorno es ocasionado por diferencias en la manera en que el cerebro procesa la información, particularmente el lenguaje. La dislexia está relacionada con la genética; muchas personas disléxicas tienen un familiar que presenta las mismas características.
Diagnóstico de la dislexia
Si usted piensa que su hijo pudiera tener dislexia, es importante que hable con la escuela lo antes posible. Usted puede solicitar una evaluación estatutaria para su hijo a través de la autoridad educativa de su localidad.
La evaluación puede incluir pruebas, entrevistas y observación de su hijo. Por lo general, esta evaluación la llevará a cabo un psicólogo educativo colegiado (un profesional que se especializa en la mente y el comportamiento), quien recomendará, tanto a usted como a la escuela de su hijo, la mejor manera de manejar las dificultades del niño.
Una vez evaluado su hijo, se le proporcionará a usted un informe con recomendaciones de ayuda educativa para el mismo.
Tratamiento de la dislexia
Con ayuda, su hijo pudiera aprender a leer y a escribir bien. Por lo general, mientras más pronto detecte que su hijo tiene dislexia, mejor. Esto significa que la escuela puede ofrecer ayuda adicional, al igual que usted en la casa.
Cómo ayudar a un niño con dislexia en casa
Es importante que usted le brinde el mayor apoyo posible, y que ayude a su hijo a desarrollar confianza en sí mismo. Los siguientes consejos pueden resultarle útiles:
- Hable con el maestro de su hijo sobre las habilidades, los avances y las áreas problemáticas del mismo.
- Manténgase en contacto frecuente con el maestro de su hijo, y busque maneras de apoyarlo y ayudarlo.
- Trate de conocer otros padres de niños disléxicos. Compartir consejos y apoyo mutuo puede ser de gran ayuda cuando surja un contratiempo.
- Léale en voz alta a su hijo todos los días; esto le ayudará a ampliar su vocabulario, así como a desarrollar su habilidad para entender el significado de palabras y frases.
- Ayude a su hijo a organizar sus tareas; por ejemplo, divida un ejercicio grande en porciones más pequeñas y manejables; de este modo, las grandes tareas le parecerán menos abrumadoras. Lea todas las instrucciones con su hijo para asegurarse de que este comprenda bien lo que debe hacer.
- Anime a su hijo a participar en numerosas actividades extraescolares. Esto puede ayudarle a desarrollar confianza en sí mismo. Mientras más crea usted en las habilidades de su hijo, más confianza desarrollará el mismo.
- Anime a su hijo a que le informe regularmente sobre sus avances, y felicítelo por lo que vaya logrando.
- Hable abiertamente con su hijo acerca de su dislexia, y anímelo a hablar con usted sobre sus sentimientos.
- Muéstrele modelos a imitar que padezcan de dislexia, por ejemplo, Richard Branson, Steve Redgrave y Keira Knightly.
- Cuando su hijo sea mayor, ayúdele a explicarles la dislexia a otras personas.
Ayuda en la escuela o la universidad
Las autoridades educativas y las escuelas deben satisfacer las necesidades docentes especiales de los alumnos, incluyendo las de los niños con dislexia.
Hable con los maestros de la escuela de su hijo. Programe una cita con el coordinador de necesidades docentes especiales para que se hagan los arreglos de enseñanza especializada pertinentes y se pueda implementar un plan de educación individual
Hay muchas cosas que se pueden hacer para ayudar a su hijo en la escuela. Los niños disléxicos responden mejor a un tipo de enseñanza altamente estructurado, detallado, que se desarrolla gradualmente (acumulativo) y multisensorial (mirar, escuchar, decir y hacer). Las lecciones deberán ser variadas, interesantes y activas, así como comprender distintos tipos de material docente, tales como libros, computadoras, DVD interactivos y otros. A su hijo se le puede dar tiempo adicional para que lleve a cabo las tareas, y el maestro del niño podría emplear formas alternativas para evaluarlo.
Si su hijo es sensible al resplandor del fondo blanco de la página, la escuela puede proporcionarle hojas de color crema o pastel para reducir el resplandor. Tal vez deban emplearse filtros de color para facilitarle la lectura y la escritura, o quizás a su hijo le convenga usar anteojos oscuros.
La escuela o el médico de cabecera podría remitir a su hijo a un optometrista que tenga conocimientos especializados sobre este trastorno (un profesional de la salud registrado que examina los ojos, evalúa la vista, y receta anteojos y lentes de contacto), si usted piensa que al niño le convendría usar anteojos oscuros.
Esta información fue publicada por el equipo de información sobre salud de Bupa y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por pares por parte de médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.
Fecha de revisión: 2021
