La importancia de la ciberseguridad en los seguros de salud
La ciberseguridad es vital en los seguros de salud. Su función principal es proteger los datos confidenciales de los pacientes, asegurando así la continuidad de la atención médica. Esto se traduce en prevenir filtraciones de información personal y médica, evitar interrupciones o retrasos en los tratamientos por ciberataques y mantener la confianza del paciente en el sistema sanitario.
En este artículo se explica qué es la ciberseguridad sanitaria, por qué es importante, cuáles son algunas de las amenazas a las que se enfrenta el sector de los seguros de salud en la materia, y cuáles son algunas de las buenas prácticas recomendadas por los especialistas en ciberseguridad.
ÍNDICE DEL ARTÍCULO
- ¿Qué es la ciberseguridad sanitaria?
- ¿Por qué es crucial la ciberseguridad en el sector salud?
- Principales amenazas cibernéticas en el ámbito de la salud
- Impacto del robo de datos en los seguros de salud
- Normativas y regulaciones en ciberseguridad para el sector salud
- Mejores prácticas de ciberseguridad para seguros de salud
¿Qué es la ciberseguridad sanitaria?
La ciberseguridad sanitaria es un concepto que hace referencia a todas las prácticas y tecnologías que se usan en el ámbito de la salud con el propósito de proteger los sistemas sanitarios, los datos de los pacientes y los dispositivos médicos de cualquier tipo de ciberataque.
Crowdstrike, una plataforma especializada en ciberseguridad, explica que debido a que la atención sanitaria depende cada vez más de herramientas digitales y sistemas interconectados, es fundamental proteger la información confidencial de los pacientes y tomar medidas para asegurar que los sistemas sanitarios funcionen de la manera adecuada.
Además, la ciberseguridad sanitaria busca prevenir interrupciones en la atención médica, ya que un ataque cibernético puede afectar el funcionamiento de hospitales, clínicas o laboratorios, comprometiendo la disponibilidad de servicios esenciales. Un ciberataque podría paralizar equipos médicos o impedir el acceso a historiales clínicos, lo que pone en riesgo la vida de los pacientes.
Precisamente por esto último, no se trata solo de proteger datos, sino también de garantizar la continuidad y la seguridad de la atención médica.
Se recomienda leer nuestro artículo sobre el uso del Big Data para entender mejor acerca de los datos sensibles de los pacientes que se deben proteger a través de las estrategias de ciberseguridad.
¿Por qué es crucial la ciberseguridad en el sector salud?
Un artículo de CyberArk señala que la industria de la salud ha sido, históricamente, uno de los principales blancos de los ciberataques. Esto se debe a que el sector salud maneja una enorme cantidad de información sensible, desde datos personales y financieros hasta historiales médicos completos, lo que lo convierte en un objetivo muy atractivo para los ciberdelincuentes.
A diferencia de otros sectores, una brecha de seguridad en salud no solo tiene consecuencias económicas, sino que también puede poner en riesgo la vida de los pacientes.
Cuando los sistemas informáticos son atacados, los hospitales pueden perder el acceso a datos clínicos esenciales para la atención, como resultados de laboratorio o información sobre alergias y tratamientos previos. Esto puede retrasar procedimientos urgentes o incluso impedir que se realicen correctamente, con resultados potencialmente fatales.
Las organizaciones sanitarias, además, presentan una superficie de ataque muy amplia y muchas veces poco protegida. El uso de dispositivos médicos conectados, junto con computadoras personales del personal médico o administrativos que no siempre cuentan con una seguridad adecuada, aumenta las vulnerabilidades del sistema.
A esto se suma la intervención de múltiples terceros, como proveedores de software o laboratorios externos, que también acceden a información confidencial y amplían los posibles puntos de entrada para los atacantes.
Las consecuencias de una brecha de seguridad en este contexto son profundas. La información médica, conocida como PHI (Protected Health Information), tiene un alto valor en el mercado negro debido a la cantidad de datos personales que contiene, los cuales pueden usarse para robo de identidad, fraudes con seguros médicos y otras actividades delictivas. Cada registro médico puede venderse por cientos de dólares, mucho más que un número de tarjeta de crédito, lo que incentiva aún más los ataques.
Además, las instituciones víctimas de ransomware suelen verse presionadas a pagar rescates elevados para recuperar el control de sus sistemas, lo que genera grandes pérdidas económicas y daños a su reputación.

Principales amenazas cibernéticas en el ámbito de la salud
Entre las principales amenazas cibernéticas en el ámbito de la salud, el ransomware destaca como una de las más graves y frecuentes. Este tipo de ataque consiste en el secuestro de sistemas informáticos mediante el cifrado de datos esenciales, impidiendo el acceso a ellos hasta que la organización afectada pague un rescate.
Su impacto va mucho más allá de la pérdida económica: puede paralizar hospitales enteros, cancelar cirugías, retrasar diagnósticos y obstaculizar tratamientos urgentes. Cuando los sistemas quedan inutilizados, los profesionales de la salud no pueden acceder a historiales clínicos ni a resultados de laboratorio, lo que afecta directamente la calidad y continuidad de la atención médica.
Otra amenaza recurrente son los ataques de phishing, una de las tácticas más utilizadas para infiltrarse en los sistemas sanitarios. Estos ataques se basan en el engaño a los empleados mediante correos electrónicos o mensajes falsos que aparentan ser legítimos.
Al hacer clic en un enlace o descargar un archivo infectado, los atacantes logran robar credenciales de acceso, con las cuales pueden ingresar a redes internas y moverse dentro de ellas sin ser detectados. Dado que el personal de salud maneja grandes volúmenes de información y suele trabajar bajo presión, es especialmente vulnerable a este tipo de engaños y es importante realizar capacitaciones para que sepan detectar correos fraudulentos.
Las amenazas internas también representan un riesgo considerable. No siempre los ataques provienen del exterior: en muchos casos, son empleados, excolaboradores o contratistas los que acceden indebidamente a información sensible. Estos incidentes pueden ser intencionales, como la venta de datos a terceros, o accidentales, cuando se manipulan archivos sin las precauciones necesarias.
Impacto del robo de datos en los seguros de salud
El impacto del robo de datos en los seguros de salud es profundo y puede tener repercusiones económicas, legales y sociales que se extienden mucho más allá de las organizaciones afectadas. Cuando ocurre una brecha de seguridad, no solo se vulnera la información de los pacientes, sino también la estabilidad operativa de los sistemas de seguros y las cadenas de atención médica.
Uno de los ejemplos más claros del impacto fue un ciberataque que resalta Hylant Group en su artículo “6 Reasons Why Healthcare Organizations Need Cyber Insurance”, donde se expuso la información médica de casi un tercio de la población estadounidense.
Este incidente obligó a la compañía afectada a suspender sus sistemas durante varios días, afectando tanto su funcionamiento interno como el de miles de hospitales y clínicas que dependían de su plataforma para procesar reclamaciones, pagos y operaciones diarias. Se trató de un ciberataque no solo se tradujo en pérdidas millonarias, sino también en un colapso temporal del flujo financiero y de atención médica, demostrando lo vulnerables que pueden ser las redes sanitarias interconectadas.
Desde el punto de vista económico, los ataques de este tipo pueden generar enormes costos en pagos de rescates, multas regulatorias, demandas colectivas y pérdida de confianza de los asegurados. Además, provocan interrupciones que afectan directamente la prestación de servicios médicos y la gestión de seguros.
Al mismo tiempo, la posibilidad de que se manipulen o filtren datos sensibles puede tener consecuencias graves, especialmente en procesos clave de la digitalización en seguros de salud, donde se gestionan grandes volúmenes de información médica y personal que requieren altos estándares de seguridad y confidencialidad.

Normativas y regulaciones en ciberseguridad para el sector salud
Las normativas y regulaciones en ciberseguridad para el sector salud cumplen un papel fundamental para proteger la información sensible de los pacientes y garantizar la continuidad de los servicios médicos. Estas leyes y estándares establecen cómo deben gestionarse los datos personales, los historiales clínicos y los sistemas digitales dentro de hospitales, clínicas, laboratorios y aseguradoras.
Sin embargo, las exigencias pueden variar de un país a otro, según el marco legal y las prioridades nacionales. En líneas generales, todas buscan asegurar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información sanitaria.
A continuación, se presenta una tabla con las principales normativas y marcos de referencia en materia de ciberseguridad sanitaria, junto con su alcance:
| Norma o Regulación | Descripción | Alcance |
|---|---|---|
| Ley Estatutaria 1581 de 2012 (Protección de Datos Personales) | Define el régimen general de protección de datos personales, incluyendo información sensible y datos de salud. | Colombia |
| Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPDP) | Regula el tratamiento de datos personales con especial énfasis en datos sensibles y seguridad de la información. | Ecuador |
| Ley N.º 29733 – Ley de Protección de Datos Personales | Establece medidas de seguridad para el tratamiento de datos personales, incluidos los datos relacionados con la salud. | Perú |
| RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) | Regula el tratamiento de datos personales en la Unión Europea. | Global, con aplicación principal en la Unión Europea |
| HIPAA (Health Insurance Portability and Accountability Act) | Norma estadounidense que establece estándares para la protección de información médica personal (PHI). | Estados Unidos |
| ISO/IEC 27001 | Estándar internacional para la gestión de la seguridad de la información. | Global |
| ISO/IEC 80001 | Norma enfocada en la gestión de riesgos de ciberseguridad en redes que integran dispositivos médicos. | Global |
| Estrategia Nacional de Ciberseguridad (Argentina) | Define las políticas y acciones para fortalecer la resiliencia digital del país, con atención a los sistemas críticos del sector salud. | Argentina |
Estas normas no solo exigen que las instituciones sanitarias apliquen medidas técnicas como el cifrado de datos o el uso de contraseñas seguras, sino también políticas organizativas que garanticen la capacitación del personal y la auditoría constante de los sistemas.
Por ejemplo, un hospital que utiliza dispositivos conectados para monitorear enfermedades respiratorias debe cumplir con protocolos de ciberseguridad que eviten la manipulación de la información o la alteración de los registros médicos. Del mismo modo, en el tratamiento de pacientes con enfermedades mentales comunes, la confidencialidad adquiere un valor aún más delicado, pues cualquier exposición indebida de información puede afectar el bienestar emocional y social de la persona.
Mejores prácticas de ciberseguridad para seguros de salud
Las empresas de la industria de los seguros de salud deben tomar medidas de ciberseguridad para proteger la información de las personas y evitar todas las consecuencias que puede tener un ciberataque.
Dentro de las más importantes, los especialistas recomiendan:
- Realizar evaluaciones de riesgos periódicas: las aseguradoras deben identificar vulnerabilidades en sus sistemas, redes y aplicaciones que puedan ser aprovechadas por atacantes.
- Adoptar una arquitectura de confianza cero (Zero Trust): este enfoque elimina la suposición de que algo dentro de la red es seguro. Cada usuario, dispositivo o aplicación debe ser verificado antes de acceder a los datos, lo que reduce significativamente el riesgo de accesos indebidos o movimientos laterales dentro del sistema.
- Garantizar el acceso remoto seguro: con el aumento del trabajo remoto y de los servicios digitales, es esencial utilizar redes privadas virtuales (VPN) y autenticación multifactor (MFA) para proteger las conexiones externas.
- Proteger las identidades y credenciales de acceso: la gestión de identidades (IAM) y el principio de mínimo privilegio (PoLP) deben aplicarse de manera estricta para que cada empleado o socio externo acceda únicamente a la información que necesita.
- Capacitar continuamente al personal: los errores humanos son una de las principales causas de incidentes de seguridad. La formación en buenas prácticas digitales, reconocimiento de correos de phishing y manejo responsable de datos personales debe ser una prioridad constante dentro de las aseguradoras.
Todas estas medidas que se mencionan pueden marcar la diferencia y prevenir pérdidas millonarias debido a la filtración de datos o a la interrupción de servicios esenciales. Además, fortalecen la confianza de los clientes, un aspecto clave en una industria que maneja información extremadamente sensible, como historiales médicos y datos financieros.
Fuentes:
- https://www.crowdstrike.com/en-us/cybersecurity-101/cybersecurity/healthcare-cybersecurity/
- https://kpmg.com/xx/en/our-insights/ai-and-technology/cybersecurity-considerations-2025/healthcare.html
- https://hylant.com/insights/blog/6-reasons-why-healthcare-organizations-need-cyber-insurance
- https://www.hospitalitaliano.org.ar/hiba/es/news/ciberseguridad-en-el-sector-salud-un-desafio-critico-para-la-proteccion-de-datos-y-la-vida-de
- https://www.cyberark.com/what-is/healthcare-cybersecurity/
